miércoles 5 de agosto de 2009

Up

Tengo un problema: No soporto la excesiva dosis de sentimentalismo e idealismo de las películas de Disney. Me supera. A ver...No soy para nada fan de las película de Van Damme, pero no me gusta que me planteen, a modo de supuestas comedias (de dibujos o no) dirigidas a niños, unos valores potencialmente a punto de extinguirse, o unos ejemplos de moralidad que suponen debates sobre el bien y el mal. Sin querer hacer un juicio que suene demasiado categórico, me atrevería a decir que la culpa de muchas frustraciones de los niños al crecer la tienen las películas de dibujos de Disney, pero como sé que la mayoría de la humanidad estaría en contra de esta afirmación, que reduce las causas de estos problemas a algo al fin y al cabo tan poco relevante como una simple película, me limitaré a hablar, dejando de lado estas apreciaciones, de UP como un gran film de animación de los habituales de Pixar.

Tecnicamente impecable. Es lo mejor que puedo decir, ya que la historia me ha resultado un poco aburrida, ligeramente ñoña (nada que ver con Los Increibles o Monstruos S.A) y de la mitad al final, excesivamente previsible.

Puntos graciosos si los hay, entretenida no deja de serlo, y algunos personajes se ganaron mi simpatía (Que grande el pájaro...¡por su nombre!)y que el héroe sea un antihéroe es un punto a favor (aunque no es algo nuevo). La banda sonora está logradísima y a ver, ¿qué la pelicula es buena? Pues si, lo es, pero...Igual tenía el listón de Pixar demasiado alto y esto ha sido la causa de mi decepción, o igual he visto demasiados trazos de la influencia Disney y eso ha hecho en mi un irreversible rechazo. Sea por lo que sea, en mi opinión Up no está a la altura en guión.

Por supuesto, los cortos con los que Pixar nos deleita al principio de sus películas siguen siendo magníficos

sábado 1 de agosto de 2009

Imago Mortis

No sé por qué, si intuyendo lo que me esperaba, no le hice caso a mis instintos. No sé que clase de curiosidad fue la culpable de llevarme a perder de mi vida esos interminables minutos que duraba el film. No sé...¿Tan efectiva es la publicidad? ¿Tantas ganas tenía de ver actuar a las Chaplin? ¿Tanto me gustó Alberto Amarilla haciendo de Miguelito en el Camino de los ingleses como para convertirme en fan? No lo sé, pero lo hice. Vi Imago Mortis, y me arrepentí de hacerlo.

Una película con un guión flojísimo. Una sociedad secreta compuesta por cuatro pirados y medio que esconden un secreto. Un secreto que se desvela a la primera de cambio y que no es más que la existencia de un cachivache absurdo y totalmente irreal que el protagonista encuentra con bastante facilidad guiado por unos muertos que se aparecen con la supuesta intención de encontrar a quien les haga justicia. La gente muere y nadie los echa de menos, el colegio, que es enorme, tiene una sola clase con algo así como 20 alumnos (¿tan alto cotizan los extra?) y, para colmo, Amarilla encarna un auténtico tópico, el del niño pobre que ha perdido a los padres (familia unida representada en una foto)y todos creen que termina transtornado y pierde poco a poco la cabeza por eso. Veeeenga hombreeeee. Horrible. Todo ello, por supuesto, rematado con un fatal final que te deja en el mismo estado que el resto de la película: aburrida. Por favor, un poquito de acción, ¡si es que no da ni miedo!

En fin, es que no se salva ni el trailer...

lunes 6 de julio de 2009

The cake eaters

Dirigda por Mery Stuarts Masterson (que realmente no ha dirigido anteriormente cine, pero tiene larga trayectoria como actriz de televisión), protagonizada por Kristen Stewart (esa de la mediática saga de los vampiros que comenzó con la tan sonada Crepúsculo y que antes había interpretado a la hija de Jodie Foster en La habitación del pánico) y por Aaron Stanford (el del fuego en los X-men) y con una banda sonora (muy bonita por cierto) llevada por el cantautor Duncan Sheik (que también puso una cancioncita en la película Grandes Esperanzas).

De todo esto me he enterado buscando en Internet, porque ha llamado mi atención que una película que para mi gusto está tan bien hecha y cuanta una historia tan tierna no haya sido aún estrenada en España ni tenga fecha prevista. (Con todos los bodrios que llenan la cartelera...)

Una historia sencilla de una chica de 15 años que tiene una enfermedad llamada Ataxia de Friedrich que le impide moverse de manera normal y terminará por pararle el corazón. Antes de que eso ocurra y se ponga peor quiere experimentar algunas cosas. Tras esa historia, también está la de dos familias distintas y sus problemas.

No es una obra maestra desde luego, pero es capaz de hablar de amor sin resultar un pastel, de hablar de sexo sin ser ordinaria y de hablar de la familia sin intentar en ningún momento mandar mensajes o moralizar. Cuenta las cosas y ya esta. Son puntos a favor, junto con los que gana al tener un reparto poco conocido pero que resulta convincente.

La pena ha sido que como toda la información que he buscado, la película sólo la he podido encontrar en la red.

jueves 11 de junio de 2009

Los mundos de Coraline

Nunca se debe afirmar la ignorancia de uno mismo, pero en este caso, con la verdad de frente y valentía voy a atreverme. He vivido engañada durante varios años con el firme convencimiento de que el director de Pesadilla antes de Navidad era Tim Burton. ¡Error!. Tim Burton, el gran Tim Burton, es el creador de la historia, como en Los Mundos de Coraline, lo es Neil Gaiman. Pero el director de ambas películas (ninguna de las dos, desde mi punto de vista, muy orientada a los niños) es Henry Selick

Confesado mi erroneo convencimiento, vamos a hablar de la película.



¿He dicho ya que no es para niños? No sé que tipo de pesadillas podrían llegar a tener los menores de 10 años tras hora y media de película de animación con personajes con botones en el lugar de los ojos. Esta muy bien hecha, y es una historia cuanto menos entretenida. Con algunos tópicos correspondientes a las historias "infantiles", moralejas tipo el Mago de Oz o Alicia en el país de las Maravillas: Aunque todo parezca maravilloso, al final donde se está bien es en casa.



Con lo de los botones y la moraleja creo que ya he desvelado demasiado como para contar el argumento. Pero me atreveré a recomendar (a los amantes del cine de animación) a ver este film...Y también a los que disfruten con una buena Banda Sonora.

Bruno Coulais, el músico francés que se encargó de la maravillosa Banda Sonora de los Chicos del coro, vuelve aquí a poner en cada momento clave la nota musical correcta. Sólo puedo decir que es fantástica.

jueves 21 de mayo de 2009

Cosas insignificantes

Empecemos por decir que sin ser una gran película si que es digna de recomendar.

Cosas insignificantes es la ópera prima de Andrea Martinez, directora mexicana que bebe de otros directores de su misma nacionalidad y lo plasma en este debut. Guillermo del Toro es el productor, vamos, el que pone el dinero. Pero del gran del Toro también se ven pinceladas con ese toque infantil y fantasioso que rodea a las más crudas realidades. Pero sobretodo, esta esa idea de cruzar vidas del que (entre otros) González Iñárritu (Amores perros, 21 gramos, Babel...) es ideólogo. Aquí también, en Cosas Insignificantes, las historias se mezclan, teniendo todas un pequeño nexo común. En este caso una caja, la caja de una niña, de Esmeralda (interpretada por Paulina Gaitán) en donde se van acumulando cosas que a priori no tienen ningún valor.


En el reparto también encontramos a la que da más luz a esta película, Bárbara Mori y dos aportaciones españolas: Carmelo Gómez y Lucía Jimenez.. Sinceramente no entiendo por qué motivo la ex-protagonista de Al Salir de Clase tiene que impostar la voz y hacer como que es Mexicana. Si hubiera hecho de española como realmente es no hubiera cambiado en nada el significado de la historia y no hubiera quedado tan ridícula al decir expresiones que sonaban a burla de un acento que no es el suyo. Aún así hay que destacar que la chica sale airosa a pesar de esas complicaciones añadidas a su papel.

Por otro lado, estoy en contra de que se trate a los espectadores como si fueramos un poco cortos y se sobrexpliquen cosas. En este caso, cada vez que un objeto nuevo era introducido en esa caja, para contarte de qué iba la historia que lo rodeaba, una tiza en la pantalla escribía el propio nombre de dicho objeto...No hacia falta. Iñárritu nos lo ponía mucha más complicado en 21 gramos y creo que todo el mundo terminaba pillando de qué iba el tema.

Pero bueno, pequeñeces al margen, Cosas insignificantes es una bonita historia que aunque no llega a enternecer ni a sobresalir del todo, se deja ver y entretiene. Y merece la pena observar los primeros pasos de una directora que promete (y más si sigue apadrinada por Guillermo del Toro).

jueves 19 de marzo de 2009

Gran Torino

Tenía la intención de empezar esta entrada con un simple y categórico "PELÍCULÓN", pero enseguida me arrepentí porque quizá me ciegue mi admiración por un genio como Clint Eastwood. Tras la euforia que me invadía nada más terminar de verla y con la que no podía parar de repetir "¡qué obra maestra!" me paré y pensé.

Pensé en la gran interpretación de Eastwood, y pensé que es el mismo papel (aunque repetir no tiene por que ser malo) que hacía en Million Dollar Baby. El del viejo resentido con la vida, con la familia y con toda la humanidad, que busca excusas continuas para ser infeliz hasta que alguien se pone en su camino que le redime de sus pecados y le encauza hacia una existencia más llevadera y plena. Además, con la misma interpretación: los dientes apretados, la cara compungida, el dolor en los ojos (grandisima interpretación)...Y todo eso va evolucionando hasta que las facciones de la cara se relajan y no podemos decir que veamos a un abuelito entrañable y adorable, pero al menos si se ve a un hombre feliz. Eastwood sabe reflejar tantos setimientos en su cara sin necesidad de hablar, que asusta.

También pensé en el guión, un poquito flojo para mi gusto. Y en la historia, que si bien es muy entretenida puede contener un exceso de moralina.

Y Despés de pensar todo esto, de sentirme por unos momentos una picajosa por encontrar críticas en una película que me había fascinado, después, al fin y al cabo, de la reflexión de varios aspectos de Gran Torino, ya si puedo escribir...¡PELICULÓN!

lunes 16 de marzo de 2009

Blindness (A ciegas)

En 1995 se publicó la novela de José Saramago "Ensayo sobre la ceguera". Ahora, unos cuantos años después (y también después, al parecer, de varios guiones fallidos que no gustaron al escritor) el director brasileño, Fernando Meirelles (Ciudad de Dios y El jardinero fiel) adapta la historia a la gran pantalla.

Blindness o A ciegas, no es una película convencional, ni una historia convencional. En un principio, el caos me recordó un poco a esa gran Hijos de los hombres de Alfonso Cuarón. A lo mejor fue por Julianne Moore, que borda sus dos interpretaciones y en ambas es una persona que sobrevive como puede al caos de la desestabilización de lo habitual. Porque eso es Blidness, un nuevo orden social creado a raiz de un cambio en lo que rodea al ser humano...¿Alguna vez han pensado qué pasaría si todo el mundo se quedara ciego? Saramago lo hizo y probablemente dio con la hipótesis correcta: Desorden.

Una epidemia de ceguera sacude la humanidad. Todo lo que se conoce ya no tiene sentido y, mientras, para evitar la propagación, los que van "cayendo" son hacinados en unos centros de cuarentena donde la falta de comida y las condiciones infrahumanas hacen sacar las mayores miserias de cada uno.

Una sensación de angustia. Eso es lo que tuve desde la mitad de la película hasta el final. Aunque te engancha y todo el rato estás esperando ver cómo evolucionará, cómo se adaptará el ser humano a su nueva situación, qué nuevo orden económico, político y social se podría establecer que fuera eficaz para esa invidencia colectiva. En muchas ocasiones mantienes la respiración y piensas en lo crueles que pueden ser las personas y en lo que es el sentido de la supervivencia. No es una obra maestra, pero si una película intensa, ese podría ser el adjetivo más adecuado.

Para mi gusto el mayor fallo es la excesiva explicación de lo que se ve. Una voz en off perteneciente a uno de los protagonistas, que se empeña en narrar algunas cosas que resultan obvias e impiden la reflexión personal. También choca, para mi gusto, una falta de orden en los acontecimientos, aunque supongo que no debía ser necesario pues lo que cuenta es la idea en sí de lo frágil que es la sociedad tal y como la conocemos. Para terminar, un diez a la música incidental: fantástica.